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Guías6 de octubre de 2026 · DIONI STUART & ASOC.

Residencia fiscal en Uruguay en 2026: cómo funciona y qué cambió

Uruguay ofrece distintas vías para obtener la residencia fiscal y, desde 2026, incorporó un nuevo régimen tributario para quienes trasladan su residencia al país. Te explicamos de forma simple cuáles son las principales alternativas y qué papel puede tener una inversión inmobiliaria.

Residencia fiscal en Uruguay en 2026: cómo funciona y qué cambió

Uruguay continúa posicionándose como un destino atractivo para quienes buscan invertir, establecerse o trasladar parte de su patrimonio al país.

Sin embargo, antes de analizar sus beneficios es importante diferenciar dos conceptos: residencia legal y residencia fiscal no son lo mismo.


La residencia legal permite establecerse formalmente en Uruguay. La residencia fiscal, en cambio, determina el tratamiento tributario de una persona y se configura cuando se cumple alguna de las condiciones previstas por la legislación uruguaya.

¿Cómo se obtiene la residencia fiscal en Uruguay?

Existen varias causales independientes entre sí y basta con cumplir una de ellas.

Una de las más conocidas es permanecer más de 183 días durante el año civil en Uruguay. Para este cálculo se consideran los días de presencia efectiva y, bajo determinadas condiciones, también pueden computarse ausencias esporádicas.

También puede configurarse residencia fiscal cuando en Uruguay se encuentra el núcleo principal de las actividades o los intereses vitales de la persona.


Por ejemplo, existe una presunción de intereses vitales cuando el cónyuge y los hijos menores dependientes residen habitualmente en Uruguay. También puede existir residencia cuando el mayor volumen de ingresos de la persona se genera en Uruguay, comparándolo individualmente con cada otro país.

Residencia fiscal mediante inversión inmobiliaria

Para quienes están considerando comprar una propiedad, existen dos causales particularmente relevantes.


La primera se configura cuando una persona posee en Uruguay inversiones inmobiliarias por un valor superior a UI 15.000.000.


La segunda permite configurar residencia fiscal con una inversión superior a UI 3.500.000, siempre que la adquisición haya sido realizada a partir del 1º de julio de 2020 y la persona permanezca físicamente en Uruguay durante al menos 60 días durante el año civil.


Estos valores están expresados en Unidades Indexadas, por lo que su equivalencia en dólares cambia con el tiempo.


También existen causales relacionadas con inversiones empresariales, aunque para un comprador inmobiliario estas son normalmente las alternativas de mayor interés.

¿Qué cambia en tu tributación al obtener la residencia fiscal?

Convertirse en residente fiscal uruguayo también determina qué rentas quedan alcanzadas por el sistema tributario del país.

Desde el 1.º de enero de 2026, el IRPF alcanza determinadas rentas obtenidas en el exterior por personas físicas residentes, incluyendo rendimientos de capital mobiliario e inmobiliario y determinados incrementos patrimoniales.


Es aquí donde cobra especial importancia el nuevo Régimen de Impatriados, conocido habitualmente como Tax Holiday.


Tax Holiday para nuevos residentes

Quienes adquieren la residencia fiscal en Uruguay a partir de 2026 pueden, bajo determinadas condiciones, optar por tributar bajo el régimen de IRNR respecto de las rentas comprendidas por este beneficio.

La opción se aplica durante el año en que se obtiene la residencia fiscal y los diez ejercicios siguientes, pudiendo alcanzar hasta 11 ejercicios fiscales.


Para acceder, la persona no debe haber sido residente fiscal uruguaya durante los dos ejercicios fiscales inmediatamente anteriores y deberá cumplir alguna de las condiciones previstas por la normativa. Entre las principales se encuentran:


- permanecer en Uruguay más de 183 días durante el ejercicio;
- realizar una inversión en inmuebles urbanos superior a UI 12.500.000; o
- realizar determinadas inversiones por al menos UI 625.000 anuales en fondos destinados a proyectos productivos, investigación o innovación.


Para el comprador inmobiliario existe una particularidad importante: los inmuebles utilizados para cumplir la inversión de UI 12.500.000 deben haber sido adquiridos desde el 1.º de enero de 2026 y no pueden coincidir con aquellos utilizados para configurar determinadas causales inmobiliarias de residencia fiscal. 

¿Qué sucede cuando termina el Tax Holiday?

Una vez finalizado el período inicial, el régimen permite optar por otros tratamientos especiales.
Entre ellos se encuentra la posibilidad de tributar durante cinco ejercicios adicionales al 50% de la tasa de IRPF correspondiente, sujeto a determinadas condiciones de inversión.


También existe la alternativa de tributar un monto fijo anual de UI 1.875.000, que puede reducirse a UI 1.250.000 cuando se cumplen determinadas condiciones. Estas opciones pueden ejercerse anualmente dentro de los plazos establecidos por la normativa.


Como los importes están expresados en Unidades Indexadas, su equivalencia en dólares varía con el tiempo.

¿Cómo se solicita el certificado?

La residencia fiscal se acredita ante la Dirección General Impositiva (DGI).

Actualmente, la solicitud del Certificado de Residencia Fiscal para personas físicas se realiza mediante el Formulario 5202, acompañando la documentación correspondiente a la causal que se pretende acreditar.


Por ejemplo, para acreditar los 183 días se utilizan los movimientos migratorios, mientras que para causales vinculadas a inversiones inmobiliarias se requiere documentación que permita demostrar la adquisición, su valor y que el inmueble continúa formando parte del patrimonio correspondiente.


Cuando la residencia depende de actividades económicas o inversiones que deben verificarse al 31 de diciembre, el certificado se solicita por año vencido.

Una herramienta cada vez más relevante para el comprador extranjero

Para muchos compradores internacionales, adquirir una propiedad en Uruguay ya no responde solamente a una decisión inmobiliaria.

La posibilidad de combinar calidad de vida, inversión patrimonial y residencia fiscal, junto con el nuevo régimen previsto para quienes trasladan su residencia al país, aumenta el atractivo de Uruguay como destino de largo plazo.

En Punta del Este, donde existe una importante presencia de compradores provenientes de Argentina, Brasil y otros mercados internacionales, comprender estas herramientas se volvió cada vez más relevante al momento de analizar una inversión.

La residencia fiscal, sin embargo, no implica automáticamente dejar de ser residente fiscal en otro país. Por ese motivo, antes de tomar una decisión es fundamental analizar cada situación con profesionales tributarios que consideren tanto la normativa uruguaya como la del país de origen.

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